martes, 27 de noviembre de 2012

Teresa


Esta mañana me han dado una noticia que me ha dejado un nudo en la garganta imposible de soltar.

Teresa ha muerto, a sus 106 años pasados. No pude despedirme de ella y por eso necesito buscar una manera de hacerlo.

Teresa, mi bis-tía, es el ejemplo perfecto de una mujer de armas tomar. Ella me ha demostrado que una persona puede morir, pero sus actos quedan grabados para siempre. Es la razón por la que nunca la olvidaré.

Practicante, educadora y árbitro de fútbol, era mi Tía Teresa. Quería ser monja, pero su madre no se lo permitió.

Vivió soltera toda su vida, muchos años junto a su hermana, en una casita de A Pasaxe (A Guarda, Pontevedra), y durante la Guerra Civil trabajó como telefonista del pueblo. y no sólo eso, ejercía de enfermera, de cuidadora de niños, hacía muñecas de trapo... todo para intentar alegrar la vida de un pueblo en el que no quedaba nada.

Ayudaba a los presos que durante la Guerra estuvieron en el Penal de Camposancos, proporcionándoles comida, ropa y medicamentos, siempre a escondidas.

Ha dado tanto en esta vida, que no podían agradecérselo de otra forma que poniendo una calle a su nombre y a nombre de su hermana en el pueblo: "Calle de las Hermanas Galdó".

Sus últimos años los ha pasado en una residencia de monjas de Tui (Pontevedra), feliz y rodeada de religiosas.


Ella, con esa memoria tan fresca, siempre me contaba las penurias y alegría vividas con todo detalle. Y aunque eran pocas veces al año las que nos veíamos (por la distancia que nos separaba, unos 700 kms), siempre se acordaba de mi y me tenía un regalito preparado.

Sincera y con carácter, pero amable y dulce al mismo tiempo. Una mujer muy especial.


Deja muchos recuerdos y a muchas personas agradecidas aquí.

Yo no creo en esas cosas, pero estoy segura de que para ella SEGURO que habrá un cielo, simplemente por todas las cosas que ha hecho.

Siento no haber podido despedirme de tí, Teresa. Siempre estaré orgullosa de ser sangre de tu sangre.


Nunca te vamos a olvidar.





martes, 16 de octubre de 2012

El cambio.


La verdad, me hace gracia cuando la gente dice: "Soy así, no lo puedo evitar".

Eso es casi siempre mentira. Es verdad que hay cosas que no se pueden cambiar, pero sí la gran mayoría.

Si me pongo a pensar, me doy cuenta de que muchos de los conflictos que he tenido en mi vida eran debidos a fallos míos. Actitudes a las que estaba tan acostumbrada, que pensaba que eran parte de mi personalidad. Pero no, eran simplemente eso, costumbre.

Y lo que hice fue fijarme en qué fallaba, para que eso no se repitiera. Y conseguí corregirlo, conseguí CAMBIAR. Por lo tanto, no es imposible.

¿Llegas tarde a todas partes? ¿Contagias a la gente tu pesimismo? ¿Se te pierden las cosas o se te olvidan compromisos? ¿La gente se ofende por tus comentarios? Esto son sólo unos ejemplos de las cosas que le pueden pasar a una persona, e influir notablemente en su vida.

Pues todo eso, se puede cambiar. Adelanta tu reloj diez minutos, prepárate antes para salir de casa, intenta no quejarte por todo, lleva siempre una agenda, aprende a decir las cosas con tacto. Estas son sólo algunas soluciones que se me ocurren al momento a los problemas planteados arriba.

Y no, ser impuntual no es parte de una personalidad. Ser desordenado tampoco, sólo es falta de organización. Ser pesimista es tan solo una actitud. Ser demasiado borde es falta de tacto o modales.

Con esto quiero decir que, muchas de estas actitudes son sólo una opción. Algo que acostumbramos a hacer y no corregimos por pereza.

Cambiar es tan sencillo como llegar a casa y hacer una lista mental de qué cosas no nos han gustado a lo largo del día. Piensa qué te ha llevado a esa situación, y si podrías haber hecho algo para evitarlo. Seguro que llegarás a una solución sencilla por tu cuenta. El objetivo es acostumbrarse a hacer las cosas bien, para evitar que se repita en el futuro.

Es decir, no es cosa de corregirse un día y ya está, sino estar atentos a las situaciones que se nos presentan y pensar un poco antes de actuar.

Si a mi me ha servido, seguro que le sirve a alguien más.

Feliz cambio

viernes, 11 de mayo de 2012

Redescubriendo Londres.


Mi afición por las grandes ciudades me llevó por primera vez a Londres. Desde el momento en el que conocí sus calles, supe que volvería. Y así ha sido, en varias  ocasiones además. La última vez, la semana pasada.

En realidad no sé de dónde me viene ese amor por las ciudades, ya que también me gusta la calma de los pueblos. Pero lo de las ciudades es pura fascinación, sobre todo si están cerca de la costa.

Londres está en el segundo puesto de mis ciudades favoritas, justo después de Nueva York.

Esta ha sido la primera vez que he ido "a mi bola". Es decir, sin guías, sin entradas cogidas previamente, sin planes exactos... casi sin mapa (no es broma). Todo totalmente improvisado. El único objetivo era callejear, curiosear y conocer. Sin olvidar el shopping, por supuesto.

También ha sido la primera vez que me he alojado algo lejos del centro. La casualidad me llevó a escoger en el barrio de Stratford, justo donde se celebrarán los Juegos Olímpicos 2012 (el recinto se podía visitar). Por lo tanto la zona era todo un mundo por descubrir.

Por primera vez pude perderme en sus calles, pero perderme de verdad. Y me he dado cuenta de que esta vez sí que conozco Londres de verdad. Lejos de lo turístico, el encanto de esta ciudad es aún mayor.

Callejuelas llenas de tiendas de antigüedades, mercados subterráneos en Camden, iglesias encantadoras en medio de barrios desconocidos, enormes parques y bosques a las afueras... fueron algunas de las cosas que encontré en mi camino.

Y es que, salirse de lo establecido es siempre lo mejor. Siempre es más sorprendente.

Londres es una ciudad que no se conoce en un solo viaje, sino que hay que volver. Porque nunca dejará de sorprendernos.

It was nice to see you again, London.

Nos volveremos a ver, te lo aseguro.


martes, 14 de febrero de 2012

El mundo está mal.

"La Sopa de plástico , también conocida como Sopa de basuraSopa tóxicaGran mancha de basura del PacíficoGran zona de basura del PacíficoRemolino de basura del Pacífico y otros nombres similares, es una zona del océano cubierta de desechos marinos en el centro del océano Pacífico Norte(...) Tiene un área casi equivalente al territorio de Chile, o dos veces el de Italia, una superficie seis veces la de Inglaterra, y de tres Españas."

Es cierto, no nos enteramos realmente de lo que pasa en nuestro planeta, el hogar de todos nosotros.
Me sorprende descubrir hoy noticias como esta, que ya son conocidas desde hace años, pero que los medios no han querido difundir.

´Recomiendo leer este link sobre la Sopa de Plástico, para que todo el que lo lea sea consciente de la situación real del planeta Tierra.

No hay más que ver la foto de éste pobre pájaro para comprender el riesgo que supone para todos los ecosistemas conocidos.

Esto es serio, parémoslo por favor. Hagamos que todas las personas lleguen a conocer lo que realmente sucede en la naturaleza.

lunes, 9 de enero de 2012

Actitud.

Llega un día en el que te sientes atascado. Entonces te paras a pensar.
Respiras profundo y te sientas en la cama, sin saber muy bien qué es lo que falla.
Tal vez no falle nada. Tu vida va bien, tienes una estabilidad y no tienes queja, pero sientes que no avanzas, que nada te lleva a ninguna parte.

Es el momento de cambiar.

No me refiero a un cambio de look, ni a renovar armario, ni cambiar de bar habitual.

Es una actitud, el atreverse. Atreverse a saltar, a decir no, a conocer gente,a experimentar, a ir a por esa meta que ni en tus mejores sueños alcanzas.

¿Y qué si no la alcanzas?
Atrévete a perseguirla. Si no lo haces nunca sabrás si realmente podías conseguirla. Y el hacerlo te puede enseñar muchas más cosas que quedarte de brazos cruzados ante la televisión, dejando pasar los días.

Qué sería de la vida sin sueños....

Atrévete.