En un instante te puede cambiar la vida. No lo digo porque me haya pasado nada en especial, pero últimamente a mi alrededor veo que ocurren muchas cosas.
Puede cambiar para bien o para mal, te puede tocar la lotería, o puede pasarte algo realmente malo. Desgraciadamente es algo que no podemos adivinar, es inquietante, y llega hasta a obsesionarnos.
Y yo pienso... ¿por qué?
No sabemos lo que va a pasar mañana, pero... ¿por qué preocuparnos?
Si hoy hace sol, no te pases el día preocupado por si mañana llueve. Aprovecha y sal a la calle, ahora. Por este tipo de cosas dejamos pasar por alto momentos que podrían ser únicos. Como cuando nos vamos de viaje y ya estamos pensando en el viaje de vuelta, preocupados por si perdemos el avión. Al final no disfrutamos de los últimos momentos en ese destino que tal vez no se vuelva a repetir.
Puede ser que escriba esto porque últimamente tengo demasiado tiempo para observar y reflexionar, pero esa es mi conclusión. No lo pienses dos veces y haz lo que desees (con un control, claro), disfruta ahora, por que mañana no sabes dónde vas a estar.
Cada instante es único.

No hay comentarios:
Publicar un comentario