Noche de brujas, noche de magia. Algunos le dan importancia, otros no.
Yo sí se la doy, pero no por ningún tipo de superstición, sino porque es una noche especial en la que juntarse con amigos y divertirse.
Para mí es como un ritual que llevamos a cabo todos los años. Todos sentados frente a una hoguera, riendo, y dando la bienvenida al verano.
La noche siempre sale bien, cantando, saltando, bailando, tal vez un baño fugaz en el mar, hasta que sale el sol.
Para los que no lo celebren, les animo a hacerlo, es realmente mágico, y sobre todo, divertido.
En mi caso, suelo escribir en un papel todo lo que quiero que desaparezca de mi vida, y lo quemo en la hoguera. A saltarla ya no me atrevo.
En fin, ¡que paséis buena noche!

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